-Billy… eres tan hermoso…-
Con los ojos cerrados, Bill exhibía
la intimidad de su ser ante los ojos de Kaulitz, a pesar de que hacía años que
se le entregaba con el corazón, ahora moría por ser rescatado, no quería sufrir
una vez más… tenía miedo de que llegase a tocarlo una vez más su cuerpo.
-no temas… sabes que jamás fui un
bruto contigo…-
-sí lo fuiste…-
~
-¡Oh! ¿Entonces, sí lo dejo mucho
tiempo, se quema?-
-sí, tienes que procurar que se
frían unos 5 minutos, no más-
-entiendo, ¿y qué hay de la
sopa?...-
-tiene que hervir y para que no
se pegue, con ayuda de una pala o algo, mueves el fondo y “raspas” un poco…-
Asintiendo lentamente para
entender todo, miro la mesa donde se encontraban unos ricos panecillos a punto
de entrar al horno -ok… ¿también haces postres?- Jeff asintió, y tomo un puñado
de harina e intento empolvar a Bill, quien al notar aquella maldad, salió
corriendo hacía el patio, muy sonriente dejo salir una carcajada al ver que
Jeff tropezó y su cara quedo impregnada de ese polvo blanco.
-¡Tonto!- grito divertido y giro
la vista a su derecha donde un joven de estatura elevada lo miraba con coraje…-¿Tom?-
alcanzo a llamar Bill, al mismo tiempo que entendió la situación.
Sin dudarlo, hecho a correr hacía
el interior de su casa, por suerte esta se encontraba al otro lado de la acera,
y sin seguro. Miro hacia atrás para verificar que tenía ventaja sobre Tom, pero
se equivocó.
-¡¿Qué hacías con él?!- preguntó
enfurecido Tom, al momento de alcanzar al chico, le jalo de forma brusca que le
hizo caer de bruces al suelo.
-no… To-Tom, solo quería un
consejo…- se apresuró a contestar Bill, sabía que cuando Tom se enojaba, no le
iba nada bien.
-¡¿DE QUE?!- cuestionó Tom fuera
de sí.
-¡de cocina!- grito el menor a
punto de romper en llanto.
-¡Te he dicho miles de veces
que no hables con él! ¡¿Acaso me engañas
con él?!-
-¡No, Tom…!-
-¿no?... ¿entonces?-
-¡Para eso está la comida
rápida!-
-¡Perdón!...- miro aterrado la
víctima a su agresor, pero algo no cuadraba- ¿Qué…que haces?- pregunto al verlo
desabrochar su pantalón.
-¿Qué hare?... recalcarte quien
es tu dueño…-
-¡No…! ¡No Tom!- Bill salió
corriendo planta arriba para poder escapar- ¡No lo hagas!... ¡No, detente!-
-¡Ven aquí!- tiró de su vaquero y
le azoto contra el piso, aprovechándose del dolor que le hizo detenerse, se
apresuró a quitarle sus prendas íntimas y de mala forma invadió su ser.
-¡Me duele!.... ¡Tom!-
~
-lo sé, pero solo fue una vez…
ese día me enoje por nada…-
-déjame ir… por favor- suplico Bill
tomando las manos maltratadas de Tom, no se había percatado de lo rasposas que
estaban debido a las cicatrices que tenía a lo largo de su palma- Tom, déjame
ir…-
-no mi amor, no quiero perderte
una vez más-
-pero…-
-¡NO!...- soltó una bofetada
sobre la mejilla de Bill y dándose cuenta de lo que hizo…le beso inmediatamente
para calmarse, pero Bill le evadía… no quería sentirlo ya…
-¡déjame!... ¡Tom, déjame!...-
-no, no, no… perdón mi vida…
perdón- le abrazo fuertemente y Bill dejo de forcejear, necesitaba
tranquilizarse…
Las sirenas de patrulla se
percibían a lo lejos, Kaulitz no les tomo importancia pero su chico sí, sabía
que el detective Conan le buscaba.
-¿Tom?-
-¿sí?... ¿ocurre algo?- pregunto
ansioso preocupándose por su repentino cambio después de escucharse las
sirenas.
-necesito ir al baño…-
-¡Oh!... pensé que…-
-¿Qué?-
-nada mi niño… apresúrate… quiero
hacerte el amor- sonrió felizmente Kaulitz y dejo que su pequeño se adentrara
tranquilo al sanitario.
.
.


POR DEUSSS!!! Està totalmente trastornado!!! Quierooo otrooo me dejas nuevamente con la intriga!!! buenoooo cuidateeee :) ♥
ResponderEliminarhahahaha si! xD me encanta cortarle xD Danke por leerlo ^^
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