sábado, 15 de marzo de 2014

Capítulo 4




A través de la ventana de cristal, pudo ver como Kaulitz era sometido y en cuanto se vieron se soltó del agarre del oficial y corrió para ver a su pequeño.

-¡Bill… amor no me dejes!-

-es él…- dijo inmediatamente mirando hacía otro lado.

-¡No mi amor…! ¡Yo te amo!...-

-cállate…- rogaba Bill fuera de la estancia donde se encontraba Tom, quien se recargaba sobre el cristal blindado buscando convencer a su pequeño.

-¡No mi amor! ¡Yo te haré  feliz!-

-por favor, no puedo estar más aquí…- dijo a Conan quien le abrazo e hizo que lo escoltaran a casa de unos familiares.

-¡NO!... ¡BILL!- golpeo cerca de 10 veces el cristal...

-llévalo a la celda, ahora vuelvo- comento Conan mirando con coraje a Tom, quien en ese momento sintió su sangre hervir al verlo  tocar a su amado.


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-qué horror… no me imagino que habrá sufrido-

-y el malnacido se excusa que lo hizo por “Amor”-

-es un psicópata…- al arribar al hogar de Bill, se encuentra con que la casa está sola- al parecer no está…-

-¡¿Vive solo?!- pregunto asombrado el peón.

-sí, a pesar de que no estoy de acuerdo… ha decidido vivir solo en esta casa…- dijo con aire melancólico y sonrió de medio lado- él ha sabido afrontar esto… ¡Ok! necesitamos poner un perímetro y Jack…-

-señor-

-te quedaras aquí vigilando los cuatro puntos abiertos de la casa, sí necesitas ayuda llámalos… Brian, quiero que rastreen el número de Bill y localiza a los familiares de Andrew Deep, seguramente sabrán en donde esta…-

-enseguida…-

-¿Dónde estás Bill?-

Sintiéndose irritado y fastidiado de lidiar con Kaulitz, el detective Conan después de establecer  en perímetro y la seguridad adecuada sale rumbo a la comisaria para equiparse lo mejor que se pueda.

Dadas las 5:00 de la tarde, teniendo un contratiempo en su camino, un grupo de adolescentes se encontraban muy alegres jugando en la playa, hacia unas casi tres horas que había arribado, sintiéndose muy enérgicos recorrieron alrededor de 1 KM, sobre la arena, asustándose un poco por la lejanía que habían adquirido, regresaron con tranquilidad a su pequeño hogar.

-¿les gusto?-

-claro, es hermoso… ¿verdad amor?- sintiéndose muy acaramelado Andrew beso a Bill con delicadeza, provocando que los acompañantes abuchearan un poco tratando de incomodarlos, solamente ignoraron el escándalo y siguieron embelesados.

Pero de regreso a la ciudad, un joven paseaba libremente por el vecindario, se percató de la movilización que había en la mansión y paso discretamente por la casa de su chico, sintiéndose molesto por la intervención del detective Conan, miro hacia su dirección encontrándose con ese par de ojos cafés que hacía tiempo no los veía, su reacción fue de lo más normal y común que pudiese tener cualquier vecino de dicha zona, Brian al sentirse un tanto incómodo con el sujeto que hacía unos segundos observo, decidió ignorarlo puesto que era inútil y lo primordial era custodiar a Bill.

-¿Por qué no nos dejan ser felices?- cuestiono el ignorado molesto.
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En Agua azul, 2 parejas de enamorados se encontraban gustosos de su compañía, unos estaban caminando tomados de la mano por la playa y otros comiéndose a besos en la terraza de la cabaña, sintiéndose completamente embriagados de tanta miel, continuaron disfrutando se los deliciosos besos que se entregaban, pronto Corie muy animada llegó hasta su estancia asustándoles un poco debido a su repentina aparición.

-¡Chicos!... hora de cenar, ¿quieren ayudarme a cocinar?-

-claro, ya te alcanzo…- dijo tratando de que Corie los dejase solos unos cuantos segundos más…- ¿me acompañas?-

-claro Princeso… vamos a ver que me cocinara mi futuro esposo…- dejo escapar Andrew sin pena alguna.

-¡¿Qué?!-

-nada amor…-

Bajando las escaleras se dirigieron al gran salón culinario donde les aguardaba una serie de utensilios especiales para preparar un banquete digno de su reunión.

-tardan mucho…- se quejó Corie al ver al otro par de enamorados se daban el lujo de regresar.

-¿Qué preparan?-

-la cena tonto…- sintiéndose un poco molesto Georg correteo por toda la cocina a Gustav, haciendo que Bill y las señoritas  se molestaran ante tal imprudencia.

- ok, chicos… ¿Qué les parece esto?... mientras nosotras cocinamos, ustedes se encargan de arreglar la habitación o preparan una fogata… ¿sí?- sugirió Bill muy femenino.

 Y Andrew siguiéndole el juego camino hasta el -seguro mi Lady…-

Viendo hacia donde se dirigía, Gustav aprovecho a tomarlo de su camisa y lo obligo a salir de dicha habitación para colaborar.

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