Kaulitz regreso de inmediato con Bill
-dime amor mío, ¿listo para irnos?-
-¡Bill!- una vez más llamaron.
-dime, vamos dime….- insistía Tom,
no quedaba tiempo, tenía que decidir ahora.
-sí…- soltó haciendo que Kaulitz
le besara la frente lentamente, él se
sintió morir de miedo, estaba condenado, sabía que Andrew le buscaba y no iba a
dejar que le pasara algo malo.
El detective Conan se topó con Andrew
y le obligo a quedarse en ese mismo lugar o de lo contrario le llevarían hasta
la patrulla, dejándose llevar Andrew desobedeció al detective y salió corriendo
una vez más, lo cual fue una pésima idea ya que al llegar al límite de la pared
giro hacia su izquierda donde Kaulitz le recibió con un breve pero critico impacto
de bala, el cuerpo policiaco se movilizo apresurándose a llegar hasta el joven
herido, todo se volvió frustrante para Conan, de no ser por la obsesión de
Kaulitz y la irresponsabilidad del cerezo, la vida de Bill y de sus amigos
estaría intacta.
-¡Steven, búscame a los otros 4
chicos! Los quiero seguros-
-Sí señor-
-llévense a Andrew al hospital-
-Sí señor-
-¡Hey Conan!...-
-¿Qué?-
-la prensa ha arribado, y están
un poco ansiosos-
-¡Mierda!... solamente van a
estorbar- dio un gran golpe en su
cintura y junto con el Sargento Gerald, regresaron por sus pasos.
Por otra parte, Kaulitz y su amado
se encontraban ya cruzando la ciudad, lograron tomar ventaja de lo que ocurrió. Abordaron el automóvil y Tom manejaba con calma.
-Billy, ¿Quién es ese tipo?-
pregunto Tom suavemente, no quería
explotar y agredir una vez más a su pequeño.
-nadie- respondió cabizbajo.
-¿nadie?- se detuvo un segundo en medio de la avenida -que por suerte estaba solitaria- y
le tomo del rostro -pequeño, no me mientas… sé que me estas engañando con el…
-¿Qué querías que hiciera?...
solamente me apoyaron-
-¿todos?... ¿tus otros amigos
también?-
-sí… pero, Tom…- le miro un
segundo al rostro y vio las cicatrices, no pudo evitar tocarle tiernamente- no
les hagas daño… por favor-
-¿porque?-
-porque ellos estuvieron conmigo
en todo momento-
-entiendo… pero mi amor, tu eres
mío…- le beso ferozmente a lo que Bill contesto inmediatamente.
-sí… es que te alejaron de mí… y me sentía solo-
-¡Oh Bill!... te prometo que
NUNCA más te dejare solo, ahora… busquemos algún lugar donde quedarnos-
Sintiendo su corazón cada vez más
pequeño, Bill atino a seguirle el paso a Kaulitz, rogaba mil y una veces a Dios
que le ayudase en ese momento pero una milésima parte de él estaba feliz de su
re-encuentro.
Cruzaron unas 20 cuadras más,
hasta que encontraron un
hotel no muy acogedor, hicieron el trámite lo más
rápido que se pudo y por fin se encontrarían recostados en la “gran” cama, Bill
pidió cama extra pero solamente hay habitaciones individuales y Kaulitz se negó
a dejarle solo.
Estando en una posición muy
romántica, Tom acariciaba con deleite el sedoso cabello de Bill, inhalaba una
y otra vez la rica fragancia que despedía este, y mientras se encontraba
embelesado, Bill dándole la espalda atinaba a quedarse inmóvil, con los ojos
muy abiertos y respirando de forma pausada y lenta, sintiéndose expuesto a cualquier
acción e idea de su acompañante.
-Billy… ¿estas despierto?-
-mmm…- contesto nervioso.
-¿sabes?... me muero por hacerte
el amor…-
-¿eh?-
-en la mañana quede maravillado…
te veías realmente hermoso con ese vaquero… quise tomarte entre mis brazos y no
soltarte nunca más…-
Sin permitirse respirar, Bill
recordó lo ocurrido esta mañana, al bajar las escaleras se percató de una
mancha negra en la ventana, pero cuando enfoco bien solamente era el arbusto,
él había estado ahí, por eso al regresar por su bolso el aroma a hierva buena
que percibió en su casa era nada más ni nada menos que de Tom Kaulitz, ¿Cómo no
se dio cuenta? ¿Cómo es que no le vio? ¿Cómo es que pudo salir vivo de ahí? Obviamente, porque Tom le buscaba para volver a estar juntos.
-¿vaquero?-
-sí, perdón por espiarte, pero
tus amigos estaban ahí… y también aquel chico que te beso… -
-si…-
-aunque el este cerca de ti yo sé
que tú eres mío… tú sabes que eres mío… por eso quiero recordártelo ahora
mismo-
-¡No!- exclamo aterrado dando un
brinco en la cama.
.
.
-¡Señor!... ¡Señor!- grito sin
aliento Steven, hacia un rato que intentaba comunicarse con Conan pero los
radios-comunicadores no servían.
-¿Qué ocurre?-
-Bill está en el motel Noche
Blanca-
-¿Qué? ¿Hace cuánto?-
-desde hace unos 15 o 20
minutos…-
-¡Maldición!... ¡¿Por qué hasta
ahora?!-
-pe-perdón señor, los radios
están muertos-
-¡Vamos, vamos!-
Tomando la avenida 20 de Julio,
Conan y sus refuerzos se abrieron paso entre los automóviles, tenían menos de 5
segundos para arribar, tenían que proteger a Bill y acabar con Kaulitz.
.
.
.

Bueno ahora espero que lleguen a rescatarlooo... a tiempoooo!!! APURENSEEEE!!! -_- sigo leyendooo
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