Introducción
A pocos días de terminar el curso escolar en “Prados
silvestres”, un joven estudiante junto
con sus amigos discutían sobre el lugar indicado para relajarse, las opciones
abarcan desde la playa, viajes dentro del país, las montañas o bien relajarse en sus hogares y salir a divertirse
cuando tengan tiempo.
-¡Vamos chicos! Decídanse pronto,
mis tíos me dieron hasta hoy para que me den permiso- exclamo un chica morena, dejándose
caer un poco cansada sobre la mesa.
-espera Corie- pidió su amiga tomándole
la mano- votemos… ¿ok?, ¿Quién quiere ir a la playa? Podemos tomar mi cabaña y
quedarnos ahí el tiempo que queramos, por mí no hay problema…-
-sí, porque la montaña no es lo mío, me da miedo- confeso Bill, y se acurruco en
el rezago de su novio.
-Oh vamos amor, no es para
tanto…-
-sí lo es-
Ahí se encontraban los chicos, discutiendo
sobre sus vacaciones ideales, pronto después de decidir lo mejor, los amigos dejaron
a una feliz pareja disfrutar de su compañía bajo la exquisita luz de la luna.
-Billy, te he notado algo tenso,
¿Qué ocurre?- cuestionó su novio acariciando su mejilla.
-nada Andrew, es solo que pronto
entrarás al último año y siento que todo esto podrá terminar un poco mal…-
confeso mirando el horizonte.
-¿de qué hablas?-
-mira Andrew, siento- comenzó colocándose una mano sobre su
corazón- que pronto tu y yo nos separaremos porque entrarás a la universidad, y
quizá alguna persona se interponga en nuestros caminos…-
Tomándolo del rostro, Andrew
deposito un pequeño pero tierno beso sobre los labios de su amado Bill.
-¡Oh mi amor! sí todo esto es
real, te juro que no habrá nada que nos
separe…- afirmo muy seguro de sí mirando detenidamente los hermosos ojos
cafés de su pareja, quien al notar la seriedad de sus palabras asintió buscando
ánimos para cambiar sus ideas.
Por otro lado, en cierta
comisaria estatal, se encontraba el Detective Conan en el interior de su
despacho sosteniendo con una mano un arrugado papel, la presión que ejercía era
increíble, los nudillos de su mano derecha afirmaban que no era una buena
noticia. Soltando el papel se levantó repentinamente caminando hacia el
mini-bar que se encuentra a unos pasos de su asiento, donde al derramar sobre
la superficie del cristalino vaso el delicioso liquido de su Whisky favorito,
pensó que podría llegar a pasar.
Dejando la botella en su lugar salió al
exterior apoyando sus brazos en la barda de su balcón particular, ahí pudo
degustar el exquisito sabor de su bebida, espero unos segundos y pronto tragó,
recordando que bebía el mejor licor de la ciudad, obsequio por agradecimiento a
su desempeño en su cargo.
-Detective Conan,
le buscan en la recepción…-
-¿para?-
-el robo de un automóvil-
-enseguida llegó…-
Expulsando un gran y profundo
suspiro, tomo su saco y salió de la habitación, dejando el cristalino vaso
sobre un informe policíaco que en pocas palabras notificaba:
“Tom Kaulitz ha burlado la
protección de nuestras instalaciones.
Se desconoce su paradero.”
He aquí la noticia por la cual el
Detective Conan aferraba con cierto coraje y temor aquel indefenso papel.

No hay comentarios:
Publicar un comentario